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04 diciembre 2007

Teruel: Patrimonio compra las fincas donde se ubican dos yacimientos iberos

El Consorcio Ibérico adquiere terrenos en Valdeltormo y Foz Calanda y negocia compras de parcelas con importantes restos arqueológicos en Cretas, Calaceite, Alcañiz y Oliete.

El Consorcio de Patrimonio Ibérico de Aragón -formado por la DGA, diputaciones provinciales y comarcas- ha adquirido dos fincas privadas de Valdeltormo y Foz Calanda en las que se encuentran importantes yacimientos de la Ruta Iberos en el Bajo Aragón. El objetivo a corto plazo es adquirir otros cuatro terrenos más para que, en 2008, 19 enclaves bajoaragoneses con relevantes restos ibéricos sean de propiedad pública.

En concreto, en esta primera adquisición se han invertido unos 10.000 euros en comprar 15.000 metros cuadrados de monte que rodean al yacimiento de Torre Cremada, en la localidad matarrañense de Valdeltormo; y 7.000 metros cuadrados de regadío en Foz Calanda, donde se encuentran los hornos de Mas de Moreno, uno de los enclaves cerámicos más importantes de España.

Torre Cremada cuenta con una parte excavada, ibero-romana, en la que se levanta un torreón de diez metros de alto, de planta ovalada y construido con grandes sillares. En la zona baja del monte existe un poblado ibero todavía sin excavar. Este yacimiento fue descubierto en 1922. Hace doce años comenzaron los trabajos de recuperación, que se prolongaron hasta 1999 y que fueron dirigidos por José Antonio Benavente, en la actualidad director del Consorcio. En la recuperación de Torre Cremada participaron la Universidad de Toulouse y la Casa Velázquez. Este yacimiento se sitúa a unos tres kilómetros del sur de Valdeltormo, junto al río Matarraña. La zona ya está señalizada y cuenta con paneles interpretativos.

Por su parte, los hornos del Mas de Moreno continúan en período de excavación. Se trata de uno de los más importantes hallazgos cerámicos del país y se remontan a los siglos I antes de Cristo y I después de Cristo. De momento, se han encontrado cuatro hornos ibero-romanos de los que se conserva en buen estado la parte inferior. Este hallazgo muestra los inicios de la tradición alfarera bajoaragonesa. De hecho, han aparecido cuños y sellos cerámicos en latín e ibero. Los hornos están alineados en batería, a modo de pequeña fábrica de cerámica. El Consorcio del Patrimonio Ibérico todavía debe adquirir una parcela de 6.000 metros cuadrados para poder cubrir y salvaguardar el yacimiento.

Mas de Moreno se sitúa en la margen izquierda del río Guadalopillo, en un área agrícola y cercana a la carretera N-211. Por los numerosos restos cerámicos encontrados, se cree que esta zona bajoaragonesa estuvo muy poblada en época de los iberos.

Con la adquisición de estos terrenos, el Consorcio de Patrimonio Ibérico podrá proteger los yacimientos de agresiones externas, como por ejemplo la que se produjo en 2006 en Mas de Moreno a consecuencia de movimientos de tierra tras los que dos hornos fueron seccionados por máquinas excavadoras.

En los próximos meses, se comprarán las fincas de los yacimientos de El Castellans (Cretas-Calaceite), Tossal Redó (Calaceite), El Palao (Alcañiz) y San Pedro (Oliete). El Consorcio colaborará con ayuntamientos, diputaciones provinciales y comarcas para facilitar la protección de los yacimientos que integran la ruta bajoaragonesa.

Paralelamente, el Consorcio de Patrimonio Ibérico trabaja en los centros de interpretación de la Ruta del Bajo Aragón. En los últimos meses se han abierto en Oliete y Valdeltormo. Se espera que el centro de visitantes de Cretas esté terminado a finales de año y el de Mazaleón en enero de 2008. Este mes se comenzará a reformar la sede de Azaila y se iniciarán los trabajos para abrir uno en Alcorisa. En la segunda mitad del año que viene, estará construido el de la capital bajoaragonesa, y quedarán pendientes únicamente los de Caspe y Andorra.

Fuente: El Heraldo

30 octubre 2007

El castillo de Sagunt muestra su cara íbera


Mónica Arribas, Sagunt Las últimas excavaciones realizadas en el castillo de Sagunt han deparado nuevas sorpresas a los investigadores.

Los trabajos han sacado a la luz unas estructuras de cronología muy antigua que apuntan a que el acceso medieval al recinto también fue en su día utilizado por los íberos varios siglos antes de Cristo. El concejal de Cultura de Sagunt, Vicente Vayá, ha confirmado a Levante-EMV que los restos descubiertos «son muy interesantes» y que, a raíz de su aparición, se baraja ampliar las excavaciones para completar el conocimiento del lugar. Además, se va a estudiar la posibilidad de dejar visibles algunos hallazgos y, por tanto, modificar el proyecto redactado para recuperar esta entrada al monumento. De momento, se desconoce la datación exacta de los restos pues las arqueólogas María Teresa Sánchez y Carme Antoni aún estudian todos los materiales descubiertos.
Las nuevas estructuras apuntan a que la protección de esta entrada al castillo fue una constante desde la época íbera hasta la islámica; un último periodo del que se recabó mucha información en las excavaciones realizadas hace unos meses, dentro del convenio entre Unión Fenosa y el ayuntamiento.
Los primeros trabajos arqueológicos en esta zona estuvieron a cargo de Ignacio Pascual y Carmen Aranegui, que en 1992 estudiaron la cercana torre de unos 4 metros de altura. Entonces, esta estructura fue datada en el siglo II antes de Cristo pero ahora no se descarta que los nuevos hallazgos sean más antiguos. Nuevo centro de visitantes La reciente campaña de excavaciones se enmarca dentro de las obras impulsadas por el ayuntamiento, la conselleria y el ministerio con tal de recuperar la antigua puerta medieval como acceso peatonal al castillo y hacer un centro de recepción de visitantes.
Se trata de la intervención más ambiciosa que se ha realizado en este monumento nacional desde hace décadas y, con ella, se pretende acabar con el abandono del recinto que ya denunció hace años el Consell Valencià de Cultura.
La clave está en que la actuación permitirá acabar con múltiples deficiencias, pues el monumento carece de servicios básicos como lavabos, fuentes o paneles explicativos de sus más de 2.000 años de historia; un largo listado de inconvenientes que no impiden que más de 70.000 personas acudan anualmente al lugar, en busca del escenario donde se desató la II Guerra Púnica.
La empresa Estudio Método de la Restauración S.L. (E.M.R.) realiza desde hace unos meses estas obras financiadas por el Ministerio de Cultura, que fueron adjudicadas por 924.885,94 euros y se complementarán con mejoras valoradas en otros 71.000.
El proyecto redactado en su día por la Conselleria de Cultura incluía la restauración de la torre iberorromana ubicada junto al acceso medieval hasta recuperar sus 8 metros de alzado originales. Además, permitía la creación de un mirador en su parte superior.

Fuente: Levante-EMV

01 septiembre 2007

JUMILLA / Encuentran una cabeza de toro del siglo IV a. C. en el poblado íbero

La pieza ha sido hallada por los arqueólogos en una tumba de una de las tres necrópolis que se excavan en Coimbra del Barranco Ancho.

Un grupo de arqueólogos ha descubierto en Jumilla una cabeza de toro de piedra del siglo IV antes de Cristo en la tercera fase de las excavaciones del poblado ibérico de Coimbra del Barranco Ancho, informó ayer el director del Museo Arqueológico municipal, Emiliano Hernández.

El hallazgo de la pieza, de tamaño menor que el natural y con varias señales marcadas en el cuello, se produjo en la cubierta de una tumba de uno de los tres cementerios de la zona estudiada por los arqueólogos.

El alcalde de Jumilla, Francisco Abellán, dijo que «se trata de un importante descubrimiento, al estar enclavado en un lugar donde se encierra la cultura ibérica de Jumilla, en una zona en la que además sólo se ha excavado un uno por ciento del total y en la que existen tres necrópolis y un santuario dedicado a la diosa Tanit».

Desde julio de 1981, con el descubrimiento de los jinetes ibéricos, que se encuentran en el Arqueológico de Jumilla, no se había producido un hallazgo de tal magnitud en este poblado.

El director del museo de la Universidad de Murcia, José Miguel García, indicó que el descubrimiento «se enmarca en el proyecto de investigación Íberos Murcia, que estudia el poblamiento ibérico de la comarca del Altiplano murciano desde el siglo IV a.C. al II a.C».

Un grupo de 16 personas han participado desde el 21 de agosto en esta excavación financiada por Comunidad y el Ayuntamiento de Jumilla, junto a la fundación Adendia y la empresa Arqueoweb, que realizan trabajos periódicos en este poblado ibérico.

Fuente: La Verdad

23 agosto 2007

Murcia: El santuario de La Luz mostrará cómo vivían los primeros íberos de El Valle

Se podrá visitar antes de final de año una vez que sean colocados los paneles informativos.

Para saber más: El Santuario ibérico de la Luz

En el siglo IV antes de Cristo se instalaron los primeros íberos en El Valle, una zona fértil y en altura lo que les permitía defenderse. Ahora, gracias al Consorcio Murcia Cruce de Caminos que está recuperando el santuario íbero de La Luz, los visitantes podrán conocer las costumbres de los primeros íberos que eligieron El Valle para vivir. La obra civil estará finalizada en septiembre. Posteriormente se colocarán los paneles indicativos en la zona, así que se podrá visitar antes de que finalice el año.

Este yacimiento se encuentra en El Valle (Santo Ángel), al lado del Centro de Visitantes de La Luz y cerca del santuario de la Fuensanta. La concejal de Turismo y Congresos, María Isabel Valcárcel, recorrió ayer las obras que están prácticamente terminadas, en compañía de la arqueóloga, Ana Pujante y el arquitecto Pablo Carbonell.

El itinerario arranca de la zona denominada odeón y transcurre por el mismo camino que recorrían los íberos en procesión. Para contrastar con la piedra del santuario y de las terrazas se ha utilizado para marcar el camino la madera, un material moderno y ligero, y rejilla metálica cuando hay algo de interés para ver abajo.

Del siglo IV a. C.

El templo íbero que ha recuperado Murcia, Cruce de Caminos se construyó en el siglo IV a.C. El santuario se destruyó y se volvió a levantar en época romana, entre los siglos III y II a.C. para ser destruido de nuevo en el siglo I a.C.

El consorcio Murcia, Cruce de Caminos ha invertido 213.000 euros en la restauración y consolidación de los restos del santuario. A esta cantidad hay que sumar los 60.000 euros previstos para colocar paneles de interpretación en la zona. El presupuesto total será de 273.000 euros.

Las obras se han ejecutado en dos fases con una duración de 16 meses. La primera fase ha consistido en la consolidación de los restos arqueológicos, mientras que en la segunda se ha restaurado y recuperado el templo íbero, el entorno y los accesos. Los trabajos se han realizado según el proyecto de arquitectos Pablo Carbonell Alonso y el seguimiento de los arqueólogos Alfonso Robles y Ana Pujante.

El conjunto íbero cuenta con un expediente abierto para su declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de sitio histórico según la resolución de la Dirección General de Cultura de 19 de diciembre de 1997.

Fuente: La Verdad

12 agosto 2007

Entrevista: «Hoya Gonzalo fue la cita más repetida en arqueología durante 15 años»

Juan José Blánquez, doctor en Prehistoria y Arqueología por la Universidad Autónoma, destaca la importancia del yacimiento de Los Villares.

El arqueólogo madrileño pronunciará una conferencia el próximo día 18, a las siete de la tarde, en el Centro Sociocultural Víctor Candela de Hoya Gonzalo, sobre las esculturas ibéricas halladas en esta población, dentro de la programación cultural que viene desarrollándose en la localidad durante este verano.

Juan José Blánquez dirigió desde 1982 varias campañas de excavaciones en nuestra provincia: las necrópolis de Los Villares (durante cinco años) y El Camino de la Cruz, ambas en Hoya Gonzalo, la de El Salobral y el poblado ibérico de La Quéjola, en San Pedro. Especializado en cultura ibérica y, especialmente, en arqueología de la muerte, ha dirigido diversos congresos sobre estos temas, tales como el Congreso de Arqueología Ibérica: las necrópolis, El mundo ibérico: diez años de investigaciones (1985-1995) o La imagen de la cultura ibérica a través de la fotografía antigua.

Blánquez es creador y director de dos revistas especializadas, Serie Varia, que se centra en congresos nacionales e internacionales de arqueología, y Estudios Ibéricos, especializada en la cultura tartésica-ibérica. Asimismo es miembro del Instituto de Estudios Albacetenses y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

El arqueólogo madrileño comentaba a La Tribuna la importancia de los hallazgos realizados en el yacimiento de Los Villares, situado en el término de Hoya Gonzalo, «una necrópolis de tumbas tumulares donde aparecieron, por primera vez en España, esculturas ibéricas en su ubicación original, encima de los enterramientos, ya que el problema de ésta era que las piezas se reutilizaban en otros lugares».

«Esta circunstancia -afirmaba- permitió entender realmente cuál era el significado de estas esculturas de guerreros que remataban las tumbas; en su lenguaje poner un guerrero a caballo sobre los túmulos funerarios era un modo físico e ideológico de evidenciar que las personas enterradas eran nobles, que pertenecían a la clase dirigente de esta cultura, algo, por otra parte, entroncado en una vieja tradición del mundo mediterráneo e incorporada al acervo de esta cultura peninsular; cabe precisar que en las necrópolis de la época sólo se enterraba a la clase dirigente».

¿Cuáles serían las características distintivas de estas esculturas ibéricas de Los Villares?

Estas esculturas responden a un estereotipo que ahora comprendemos bien, al haber salido enteras en este yacimiento, ya que anteriormente sólo habíamos encontrado cabezas de caballo, fragmentos de guerreros, pedestales... todos estos fragmentos serían partes destruidas de un mismo icono: el noble montado a caballo. En Los Villares aparecieron dos, uno de 1,70 metros de altura, lo que denota un alto grado tecnológico a la hora de trabajar los bloques de arenisca, y otro más pequeño; ambas piezas pueden contemplarse en el Museo Provincial de Albacete y han viajado por toda España y por el extranjero, porque son un referente esencial de la escultura ibérica.

¿Cuántas campañas dirigió en el yacimiento ibérico de Los Villares en Hoya Gonzalo?

En Los Villares he dirigido cinco campañas desde 1982, luego paramos por metodología de trabajo, para no agotar los yacimientos, porque con el paso del tiempo mejoran notablemente las tecnologías. Se trata de un yacimiento totalmente abierto a nuevos trabajos de investigación, aunque lamentablemente la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha no parece tener interés en ello. En Hoya Gonzalo también trabajé un año en El Camino de la Cruz, una necrópolis más sencilla y de cronología concreta, alrededor de 50 años, siendo ésta una campaña que se hizo con más urgencia por el proyecto de construcción de una carretera».

¿Cómo calificaría la importancia científica de la necrópolis de Los Villares?

Es totalmente excepcional por tres motivos: por su grado de conservación, tanto de las tumbas como de los ajuares funerarios; por poseer un amplio discurso estratigráfico, al tratarse de una necrópolis que abarcaría tres siglos de historia: las tumbas más antiguas serían del siglo VI antes de Cristo, justo cuando se configuraba la cultura, y las más tardías serían de mediados del siglo IV, momento en que se produce una crisis en el mundo ibérico; la tercera razón de su importancia son los hallazgos concretos que permitieron avanzar mucho en el conocimiento de costumbres y rituales. Estamos ante una de las mejores necrópolis ibéricas del país, lamentablemente dejada de la mano de Dios.

La importancia de esta zona en el marco de la cultura ibérica peninsular también adquiere especial relevancia, ¿no es así?

Sin duda, es básica. No se puede entender la cultura ibérica en España, sin estudiar los yacimientos de Albacete. En contra de lo que mucha gente cree, la cultura ibérica no nace en la costa y se adentra en la Meseta, es una cultura que nació en el interior, como hoy en día sabemos gracias en buena parte a Albacete, y fue irradiándose progresivamente hacia el litoral.

La ubicación de Los Villares respondería también a criterios geográficos muy definidos.

En efecto, el yacimiento está situado muy próximo a la antigua Vía Heraclea (aquellas gentes vinculaban ese camino a un origen mítico), que luego sería utilizada muchísimo por los romanos. Se trataba de una ruta privilegiada que enlazaba el interior con la costa, una vía natural de penetración.

Ha aludido a la falta de implicación de la Administración regional a la hora de apoyar nuevos estudios sobre esta necrópolis...

Es una vergüenza. Cualquier país culto o cualquier provincia más sensible a temas culturales, patrimoniales o de arqueología, pagaría millones por tener un yacimiento como éste. Hoya Gonzalo fue la cita más repetida en el campo de la arqueología científica durante 15 años. Los Villares ejemplifica a la perfección la importancia de esta provincia en el campo arqueológico, para entender el mundo ibérico hay que estudiar los hallazgos de esa necrópolis. Las administraciones provincial y regional deberían preocuparse más por este patrimonio, potenciando unas líneas básicas de investigación y divulgación, y no limitarse a realizar una política de parques arqueológicos concretos, lo que revela mucha pobreza de miras... Lamentablemente Albacete está perdiendo el tren de la investigación arqueológica.

Fuente: La Tribuna de Albacete

09 agosto 2007

Una ciudad perdida en Tortosa

La actual Tortosa (Baix Ebre) pudo haber sido hace más de 2.000 años la enigmática ciudad de Hibera, un enclave estratégico a orillas del río Ebro que se disputaron cartagineses y romanos durante las Guerras Púnicas.

Hasta ahora, de la ciudad de Hibera, que las tropas romanas asediaron pero nunca destruyeron, tan sólo se tenía constancia de su existencia por referencias en textos antiguos. El hallazgo de un muro en el casco antiguo tortosino, de parte de una gran estructura defensiva del siglo VII antes de Cristo semejante a una muralla, se ha convertido en la primera evidencia científica de que Tortosa antes que romana fue una ciudad ibérica, probablemente Hibera.

Los íberos edificaron esta muralla para defenderse de los ataques en una época en la que la actual Tortosa vivió con intensidad los conflictos internacionales derivados de las Guerras Púnicas. Un muro que pudo haber sido testigo de las embestidas del imperio romano, en su avance hacia el interior de la península Ibérica, o de la resistencia de los soldados a las órdenes de Asdrúbal. Se trata de una estructura defensiva importante, construida lejos del núcleo habitado de la presunta Hibera, lo que evidencia que se trataba de una ciudad muy grande y relevante, bien fortificada, según destaca el arqueólogo Jordi Diloli, coordinador de las excavaciones de la Universitat Rovira i Virgili (URV) que han propiciado este hallazgo.

La localización de Hibera se la habían disputado otras ciudades de la ribera del Ebro, como es el caso de Amposta (Montsià). Pero Diloli sostiene que el asentamiento ibérico descubierto en Amposta es demasiado pequeño para poder ser atribuido a una ciudad de la trascendencia de Hibera, cosa que no sucede con Tortosa. La ubicación de la estructura defensiva descubierta ahora indica que los pobladores ibéricos de la capital del Baix Ebre se asentaron en el monte de la Suda, en una extensión amplia, de más de cuatro hectáreas. En la etapa ibérica, un poblado grande ocupaba una superficie de media hectárea, según Diloli, lo que daría idea de la apreciable extensión que tenía Tortosa.

En el siglo I, ya en nuestra Era, Hibera continuó existiendo, para convertirse probablemente después en Dertosa. La actual Tortosa tenía una importancia estratégica clave para Roma, porque permitía acceder desde el río Ebro hacia el interior de la península Ibérica. El Ebro fue utilizado por los romanos para transportar materiales hasta Zaragoza, en la complicada conquista del norte de la península Ibérica, o para abastecer a sus tropas durante las Guerras Numantinas.

El muro descubierto, de grandes piedras donde se han hallado también cerámicas y ánforas fenicias, será conservado, aunque la urbanización de la calle Sant Domènech continuará tal y como estaba previsto. Un panel informativo dejará constancia del trascendente hallazgo arqueológico.

Fuente: La Vanguardia

04 agosto 2007

Ciudad Real - Descubren un posible almacén de víveres, de los siglos IV y III a. C.

El emplazamiento pudo ser un punto estratégico de comercio entre la península ibérica y las culturas griega y cartaginesa

Valdepeñas

El viernes 3 de agosto a las 12:00 horas, se presentaron los resultados de la campaña 2007 de las excavaciones arqueológicas del Cerro de la Cabezas y los trabajos que se están desarrollando en coordinación con la UNED a lo largo del verano.

Los trabajos de excavación realizados a lo largo de este año en coordinación con la Universidad Autónoma de Madrid, la UCLM y la UNED, han sacado a la luz nuevos vestigios que amplían los conocimientos sobre el modo de vida, la actividad económica y la relevancia del Cerro de las Cabezas antes de la llegada del Imperio Romano a la península.

Según informó Jesús Martín, alcalde de Valdepeñas “los datos hallados durante la presente campaña, avalan la teoría de que la ciudad del Cerro de las Cabezas podría haber sido un punto estratégico del comercio entre la península ibérica y las culturas griega y cartaginesa”.

En concreto se ha descubierto la estructura de un posible alfar o almacén de víveres, datado entre los siglos IV y III a. C., con treinta vasijas, dos peines de marfil y una figura votiva. Tanto el material con el que están realizados los peines como las vasijas de cerámica griega halladas en anteriores excavaciones, abren una nueva línea de investigación en la que se ahondará a lo largo de las próximas campañas y que se basará en la posible relación comercial que Valdepeñas podría haber mantenido con las culturas griega y cartaginesa. De ser así, el Cerro de las Cabezas pasaría a ser considerado uno de los núcleos comerciales más importantes del mundo íbero con las civilizaciones del norte de África y del este de Europa, que también contaban con asentamientos en la costa española. No en vano, el asentamiento de Valdepeñas aglutinaba con sus casi 4.000 habitantes el 10% de la población de la península en esa época.

Estos hallazgos se unen a los vestigios encontrados, datados y consolidados en las excavaciones que se vienen realizando en el yacimiento arqueológico desde hace veinticinco años. Entre estos, las murallas ciclópeas del poblado, la estructura urbana y planimetría del barrio donde residían las clases más humildes, un alfar, un almacén o la base de un posible lugar de culto.

Promoción

La puesta en valor del yacimiento íbero del Cerro de las Cabezas sigue siendo una de las prioridades del Ayuntamiento de Valdepeñas en material cultural, según ha manifestado el alcalde de la localidad, Jesús Martín, si bien este aspecto se está abordando “con cautela para proteger al yacimiento de posibles expolios”. “De hecho, todo el recinto arqueológico y el Centro de Interpretación-Museo, cuentan con vigilancia privada que garantiza la seguridad de todo el yacimiento veinticuatro horas al día”, afirmó Martín.

El alcalde de Valdepeñas, anunció que desde el Ayuntamiento ya se ha comenzado a contactar con empresas interesadas “en ocupar el restaurante y la zona de visitantes, cuyas obras culminarán una vez se haya completado la eliminación de este cableado. Asimismo se han iniciado las negociaciones para dotar al yacimiento de un hotel o casa rural que dé cabida a los visitantes, estudiantes y aficionados al mundo íbero, que se ubicaría fuera del recinto arqueológico”.

Martín visitó el viernes el yacimiento para comprobar “in situ” el estado de los trabajos que el Ayuntamiento está realizando en coordinación con la UNED. En ellos participan un total de veintiséis alumnos de diferentes centros de la universidad a distancia de toda España e incluso otros estudiantes de fuera de nuestro país. Jesús Martín se ha mostrado satisfecho con la relación que el Consistorio mantiene tanto con la UNED como con las universidades de Castilla-La Mancha y la autónoma de Madrid y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), organismos a través de los que se están realizando buena parte de los trabajos de excavación y consolidación y que, al mismo tiempo, sirven como formación para futuro arqueólogos.

Fuente: http://www.lanzadigital.com/diariolanza/pb/periodico/periodicodetalle.asp?REG=11115&sec=VALDEPE%D1AS

Errata: Donde ponía 40.000 habitantes debería poner 4.000 (corregido).

Otra versión de la noticia: http://www.eldiadeciudadreal.com/noticia.php/3288

Fotografía: http://www.eldiadeciudadreal.com/foto.php/3288